lunes, 21 de mayo de 2012

Adictos a la electricidad.

Los móviles son cada vez mejores, tienen pantallas más grandes, mejor audio, mejor definición, cada vez nos es más difícil vivir sin ellos pero, paradójicamente, ellos cada vez viven menos. Y no hablo sólo de la obsolescencia programada, que también, sino de sus baterías.

Tengo una HTC Desire HD y soy feliz con ella, funciona perfectamente, puedo leer cómodamente el periódico en ella, contesto correos al segundo y estoy conectada con el mundo. Eso sí, la conexión me sale a tres baterías diarias. Tengo un cargador en casa, uno en la oficina y no se me ocurre estar más de seis horas fuera de casa sin meter el cargador en el bolso... y así no se puede.

Y claro, luego llega la segunda derivada, tú llevas tu cargador en el bolso, pero hace falta un enchufe. Así que ahí cambian todas tus prioridades sobre las mesas en los bares y restaurantes, ya no buscas la mejor situada, la menos ruidosa o la que tiene menos corriente de aire, no, miras para abajo y buscas en la pared la que esté cerca de un enchufe!

En los aeropuertos en un espectáculo, llegamos incluso a desenchufar aparatos para poder conectarnos nosotros y darle un respiro a la batería, nos han convertido en yonkis de la electricidad.

Es como si la tecnología hubiera avanzado mucho por un lado, pero se hubiera quedado muy atrás en otro, no puede ser que con mi superpantalla eche de menos mi alcatel 301 que le duraba la batería una semana... y ya no pido tanto, con que me dure un día entero sería feliz.

Así que, sinceramente, creo que antes de seguir consiguiendo un móvil propio de Minority Report desde el que puedas dominar el mundo deberían pararse un segundito y esforzarse en que la batería  sea, como mínimo, de este siglo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Yo estudié en la pública.

Lleva varios días rondando por las redes una plataforma en defensa de la Educación Pública, seguramente muchos de vosotros habéis visto el vídeo ya, si no es así, ahí os dejo el enlace.

Se trata de una campaña que busca fomentar el orgullo de haber estudiado en la educación pública y me parece imprescindible.

Veréis, yo estudié en la educación pública. Al principio mis padres me matricularon en un cole concertado, el Mariano, esas cosas de que estaba cerca de casa y tenía buena fama. Yo no comulgaba especialmente con sus ideas pero... tocaba.

 Con 13 años me mudé a vivir a Rota y ahí ya pude elegir, no lo dudé ni un momento, yo quería ir a un Instituto Público y llegué al IES Castillo de Luna. Era otro mundo y me encantó. Allí conocí a unos profesores cuyo recuerdo me acompañará toda la vida, aprendí valores, conviví con compañeros diferentes...y estudié, claro, estudié mucho y aprendí, aprendí mucho más.

A los 17 volví a Vigo y no me imaginaba otra cosa que no fuera seguir en la pública, estudié en el San Tomé de Freixeiro curiosamente, entré en el "femenino" el instituto que unos cuantos años antes había sido el de mi madre.

Con 18 me matriculé en Derecho Económico, en la Universidad de Vigo, pública y creo que no pude haber elegido mejor.

¿Qué se puede mejorar? Claro que sí, es más, no sólo se pude, se debe.
Pero no podemos permitir que nos la roben, que la denosten, que acaben con ella.

Estoy muy orgullosa de la educación que he recibido, me siento muy afortunada de los profesores que he tenido de como se han involucrado, de cuanto nos han enseñado, me siento orgullosa (pese a que a Ana Mato le duela) de la educación pública andaluza, de la gallega. Quizá por todo eso, hoy, trabajo para la Administración Pública...

Por todo esto, lo digo y lo repito orgullosa, Yo estudié en la pública.



 

lunes, 14 de mayo de 2012

Vivir a 33 grados.

Llevamos poco menos de una semana con calor y os confieso que estoy asustada... en la calle se lleva, por las noches en las terrazas se agradece y a la hora de dormir empieza a ser una tortura pero todavía se lleva. Lo que no hay por donde coger son los 33 grados que tenemos en el despacho.

Parece que alguien se haya tomado demasiado en serio los planes de ahorro energético o, quien sabe, igual forma parte de un plan de recortes que todavía no nos han contado... pero aquí no hay quien sobreviva.

Se nos han ocurrido todas las posibles soluciones pero ninguna ha funcionado así que creo que tiraremos por el camino del medio y como si no podemos con el enemigo lo mejor es que nos unamos a él voy a empezar a montar una plantación en el despacho.... siempre puedo empezar con aguacates y si la cosa va bien acabar pensando en exportar.