lunes, 28 de febrero de 2011

Portugal

Este fin de semana hemos estado por tierras lusas, por lusitania que siempre me ha sonado muy bien. En concreto hemos pasado un par de días en Oporto una bonita ciudad llena de cuestas, de calles de adoquines, de pastelarias y mucho mucho encanto.

Tengo que reconocer que a mi Portugal me llama, de hecho, ayer estaba caminando por esas calles y pensaba en algo.. Como sabéis entre el Deportivo de la Coruña y el Celta de Vigo no se puede decir que haya mucho amor, nosotros, llamamos Turcos a los del Depor y ellos nos responden con un "Portugueses", probablemente quien lea esto se sentirá igual que cuando nos referimos a nosotros mismos como rojos cuando para algunos es una palabra cargada de todas las malas intenciones del mundo. Pero es cierto,yo me siento portuguesa.

Es un reflejo más de lo difusas que son las fronteras. Me he criado en Vigo, teniendo perfectamente presente que los miércoles era la "feria" en Portugal, que no había nada como el café portugués, que nada sentaba mejor que una cafetaria-pastelaria pagada con escudos (pichuqueiros) y por supuesto, algo que todo el mundo sabe, las mejores toallas y juegos de sábanas son portuguesas. Mi abuelo compra todas las herramientas en Portugal, bueno, las herramientas, las semillas, los pollos y si nos descuidamos se va todas las mañanas a comprar el pan.

Es un país que tiene algo que engancha y reconozco que a mi me provoca una suerte de morriña, y es que con cosas como esta que he traído hoy a la planta... es imposible no sentirse así.

martes, 15 de febrero de 2011

Los Goya, el cine español y los malos planos.

Este año se cumplió el 25 aniversario de los Premios Goya y el cine español se volvió a vestir de largo. Volvieron a desfilar nuestros grandes talentos, esta vez por una alfombra roja.

En estos años "los Goyas" han cambiado mucho, las ceremonias han ganado glamour, -atrás quedan aquellas ceremonias que parecían celebrarse entorno a una mesa camilla-, y cada día rebosamos más y más talento. Y ha pasado algo mucho más importante, nos lo hemos creído. Nos hemos quitado el complejo de la "españolada" y sí, seguimos rodando películas sobre la Guerra Civil porque aún queda mucho por contar, pero también tenemos películas innovadoras como Buried, películas de época como Lope o de amor como Bon appétit.

Como habréis deducido, a mí sí me gusta el cine español. No significa que me gusten todas las películas españolas, igual que tampoco me gustan todas las películas americanas ni italianas ni alemanas...y creo que hay que defenderlo pero a veces me resulta difícil...

y ¿sabéis por qué me resulta difícil? Porque no sé cómo argumentar que hacemos un magnífico cine y que tenemos unos premios serios cuando lo más comentado al día siguiente (Trending topic) es un mal plano a una Ministra. No es (y mira que está de moda el tema de las lenguas) que arrase una película en catalán o lo reñidos que han estado los premios...

Entre otras cosas porque este tipo de comentarios me dan vergüenza ajena y porque empiezo a estar un tanto aburrida de que se critique a las mujeres que se dedican a la política por su físico... sí, luego ponemos el grito en el cielo porque en Italia se nombren ministras modelos exclusivamente por reunir esta última condición... aquí vamos más lejos, no sólo queremos que sean válidas (menos mal) sino que encima tienen que ser estupendas.

Quizá para esto también nos falten otros 25 años, para superar el materialismo machista y empezar a hablar de lo que realmente importa.

martes, 8 de febrero de 2011

La importancia del Senado.

Hace un tiempo me lanzaban la pregunta de.. ¿Para qué sirve el Senado? Era una pregunta de esas que merecen una respuesta y... aquí está la respuesta. La verdad es que podría enfocarlo desde un punto de vista jurídico y aburrir a la ovejas, pero ese no es el estilo de Rizando el Rizo o también podría, aprovechando mi visión desde dentro, contar unas cuantas vivencias que den una idea de la gran utilidad de esta Cámara.

Vaya por delante, que una cosa es la defensa a ultranza de la institución y otra con la que no está en absoluto reñida es la defensa a ultranza de la necesidad de reformarla. Que algo sea útil y necesario no implica que no se pueda mejorar, entre otras cosas, por un axioma.. todo es mejorable.

El Senado es un lugar lleno de mitos, dicen que hay una piscina... y cuando llegas ves que es un aljibe para que los bomberos puedan extinguir los incendios y que además, está tapado. Dicen que es un "cementerio de elefantes", cursioso cuando tenemos a Senadores tan jóvenes y tan preparados como Miriam Andrés, Ana Sánchez o Paco Jiménez, jóvenes llenos de fuerza y de ganas de cambiar las cosas. Dicen que el Senado es el lugar a donde los Partidos envían a aquellos "jarrones chinos" que diría Felipe González que ya no saben donde poner... curioso, sobre todo pensando que desde que yo llegué hace menos de un año, ya he visto como dejaban su acta o la compatibilizaban, cuatro senadores para convertirse, nada menos que en Ministra de Sanidad, Secretario de Estado de Educación, Delegado de Gobierno de Andalucía o Directora General de Consumo de la Junta de Andalucía.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque creo que es importante que además de saber qué se hace sepamos quién lo hace. Entre los Senadores hay médicos, hay magistrados, abogados, economistas, profesores... Hay ex-secretarios de Estado, asesores parlamentarios, ex-delegados de Gobierno... Hay mucho conocimiento y eso revierte.

El Senado es una cámara de segunda lectura, otra de esas cosas totalmente prescindibles como la república o las lenguas territoriales, pero algo que nos hace tener una democracia mejor os lo puedo asegurar. ¿Que supone un coste para el estado? por supuesto, nadie dijo que la Democracia fuera gratis pero es una inversion que sale rentable.

Hay una diferncia abismal entre el Senado y el Congreso, y no voy por la asimetría que diseñó la Constitución, voy por el ambiente que se respira. El hecho de que tenga menos fuerza mediática, de que los Senadores no suelan ser perseguidos por cámaras de televisión y "alcachofas" hace que sea más fácil llegar a acuerdos. Y ejemplos de esto, tenemos unos cuantos, entre ellos uno reciente y absolutamente polémico, la aprobación de la disposición adicional segunda de la importantísima Ley de Economía Sostenible, la mal llamada "Ley Sinde". Fue en el Senado donde se ultimó el Consenso, hizo falta una segunda lectura.

Otro ejemplo, en el Congreso (al igual que en el Senado) las leyes se enmiendan, cada grupo aporta lo que cree mejor a la Ley y gracias al acuerdo de todos el texto sale mejorado. Mejorado sí, pero muchas veces hecho un collage. Un grupo presenta diez enmiendas y todas ellas van relacionadas, pero igual no se aprueban todas y el texto queda cojo. ¿dónde se arregla eso? en el Senado. Es una cuestión de técnica legislativa. Aquello para lo cual los padres de la Constitución lo diseñaron y se utiliza todos los dias.

y un último ejemplo, que tampoco es plan de contar en una entrada las vivencias de todo un año. En la pasada Comisión de la Ley de Seguridad Aérea, el PP intentó de nuevo, meter una enmienda al texto que devolvía los privilegios a los controladores aéreos. (sí, cada uno cree que mejora las leyes a su manera) y el Senado la tumbó, porque al final.. el Senado es una cámara cuerda.

En definitiva, para qué vale el Senado? El Senado vale para perfeccionar, para aprobar iniciativas como la moción de un año de Haití que se va a debatir en este Pleno, para mejorar, para alcanzar los acuerdos que en otras instancias no fueron posibles y, como no, para representar la España plural que somos.

¿Sabéis para qué no debería valer el Senado? Para que una señora como Cospedal -que cada año cobra lo que cobraremos el resto en todo lo que nos queda de nuestra vida- ostente un cargo más, desprestigiando a una institución que no pisa y cobrando un sueldo que no se gana. Para eso igual que las Cortes de Castilla la Mancha, efectivamente, el Senado no vale.

lunes, 7 de febrero de 2011

La historia interminable.

Muchas veces me preguntó qué me habré hecho yo a mí misma en otra vida para que ahora me haga las que me hago... porque ciertamente, hay cosas que sólo encuentran una explicación racional en la venganza. Pero nací así y no tiene otra explicación.

Cuando estaba en la carrera se me dió por sacarme curso y medio por año... todo esto compatibilizado con la cantidad de horas que le dedicaba al Partido (que no eran pocas ni mucho menos) y por qué, pues por algo muy lógico y muy simple... quería acabar la carrera pronto.

Mientras me dedicaba a esta maratón de asignaturas (con records de más de 10 aprobadas en un cuatrimestre y casi el mismo número de kilos perdidos) descubrí que mi vocación era ser Inspectora de Hacienda... Eso de crujir al que no pagaba y acabar con la injusticia de que seamos todos los demás los que carguemos con todos los gastos del Estado de Derecho me parecía una idea magnífica, de hecho, aún ahora, no se me ocurre nada mejor a lo que dedicarme. Es un trabajo cargado de estigmas pero que yo veo maravilloso.

Claro.. que llegar a ser Inspector de Hacienda no es fácil y me plantee que la vía más sencilla era venirme a Madrid (que es donde están las academias, preparadores y demás gremio opositoril) la idea era buena.. lo malo es que por mucho que intenté eso de no comer, aquello no iba con una gallega como yo. Con lo cual, añadido a que encontré trabajo en un despacho de tributario... pues solución al canto. Trabajo y oposito en los ratos libres! Un suicidio...

Inspección tardé dos semanas en ver que no era posible, pero la Sub si era más razonable y volví a aplicar uno de esos peligrosísimos razonamientos vengativos... esto hay que sacárselo en un año... porque Enmita, en dos nos morimos. No sé si hubiéramos muerto mi alterego y yo el caso es que con esta opción me faltó poquito.

Pero al final... salió el espíritu superviviente y sobreviví, se abría un tiempo nuevo ante mí (novísimo) sólo iba a trabajar!! duró poco, a las dos semanas de haber aprobado la oposición me cambié de trabajo. No todos los días tienes la oportunidad de trabajar en algo tan apasionante como en el Grupo Parlamentario de tu Partido en el Senado... hay ocasiones que no se pueden dejar pasar y no la dejé.

En octubre empezó el curso.. una parte donde nos dan materia y nos hacen exámenes para poder escalafonarnos, nos lo vendieron como "el viaje de fin de curso" y está resultando un viaje hacia el fin del mundo... exámenes de 5oo folios todas las semanas y claro, como hay cosas que no se pueden dejar pasar... aquí me véis.. Rizando el Rizo, compaginando el curso con largas horas en el Senado.

En dos semanas se acaba (no os imagináis que ganas de volver a ser una sóla persona)... pero como reza el título esta es la historia de nunca acabar, me daré un tiempo (unos meses) y empezaré a preparar inspección en los "ratos libres" que era el objetivo a alcanzar de todo esto, después... hombre digo yo que después habrá que doctorarse y después... después quién sabe si me daré al mundo religioso y acabaré en las procesiones de Semana Santa dándome latigazos literalmente, pero una es así, y hay que quererse como se es...

Creo, después de analizarlo todo, que lo peor es encontrarte con gente (y hay mucha) que te dice con una alegría inusitada... "pero si a ti te gusta" y digo yo, claaaaro, a mi esto de darme latigazos me fascina. Confieso que estos comentarios me enfadan un poquito, pero siendo comprensivos... no es raro que se hagan. El matiz está en que me marco unos objetivos un tanto complicados y busco el mejor (que no el más fácil) camino para llegar a ellos.

Sé que vale la pena, estoy convencida (sino no lo haría) pero hay días, muchos, en los que me hago la pregunta que os comentaba al principio... ¿Qué me habré hecho yo en otra vida?.

En fin, que no me gusta ni en el fondo ni en la forma, pero hay un gusanillo en mí, una necesidad de hacer cosas, de lograr cosas, de aprender, de mejorar que sé que no callaré nunca así que lo único que puedo hacer es alimentarlo y disfrutar de todo lo que se encuentra en el camino, no vaya a ser que al final pase aquello que decía el sabio de:

"La vida es eso que pasa mientras piensas otros planes."

viernes, 4 de febrero de 2011

El problema no es no entender la letra...

Menos mal que en el Senado no se trabaja, porque con todo lo que ha pasado no he conseguido encontrar ni un momento para escribir.

Porque esto se merece una entrada, cuando menos.



A todos, a mi la primera y no en pocas ocasiones, nos ha pasado que no hemos entendido nuestra propia letra. También es cierto que esto en un Registrador de la Propiedad donde buena parte de las cosas que se inscriben son manuscritas tiene más delito pero... entendámoslo. Lo que no es de recibo es que un aspirante a la Presidencia del Gobierno cuando le fallen las notas se quede en blanco.

Lo que no es normal es que el entrevistador le tenga que chivar la respuesta estándar y notar como busca algo en su archivo pero no hay nada... y acaba recurriendo al tópico de siempre. Así que a esta chica, María la acabará convenciendo para que le vote o quizá ya venía convencida de casa habida cuenta de la portada del Mundo del domingo pasado. Pero creo que el resto de la ciudadanía merece algo más.



Y me dirán que es una anécdota y les daré la razón. El problema son la cantidad de anécdotas que entre él y su número dos y candidata por Castilla la Mancha, Cospedal nos proporcionan todas las semanas... eso hace que las cosas dejen de ser anécdotas para pasar a ser un problema.

Quien me conozca o lea este blog con cierta frecuencia sabe que soy una firme convencida de que en 2012 volverá a haber un Gobierno socialista. Entre otras cosas porque.. ¿De verdad queremos que España esté en manos de este "lider"?