miércoles, 19 de enero de 2011

Demagogia linguística.

Ayer, 32 años después, el Senado habló en las lenguas oficiales del Estado. Sinceramente creo que esto no debería ser noticia o al menos, no debería ser una noticia que monopolice los medios y las portadas durante dos días porque es un acto de normalidad.

El Senado es una Cámara de representación territorial y la Constitución reconoce la oficialidad de las lenguas territoriales sin embargo, parece diabólico que en la Cámara Territorial se pueda uno expresar en las lenguas territoriales. A mi me resulta contradictorio.

Quienes se oponen a esta medida utilizan argumentos de lo más variopintos: Están los que realmente dicen lo que piensan "que es una idiotez" y quienes buscan excusas porque temen que alguien se pueda sentir ofendido por su pensamiento. Este segundo grupo ha encontrado en el dinero su excusa perfecta.

No es una mala excusa con los tiempos que corren, decimos que cada Pleno cuesta 12.000 euros y poco menos que acusamos de asesinos derrochadores a los Senadores por respetar el espíritu constitucional. Es cierto, económicamente no es el mejor momento para hacerlo pero la política ha de medir tiempos y oportunidades. Quien se haya creído que los derechos son gratis siento comunicarle la mala noticia de que es mentira pero que se aplica la doctrina del anuncio de Master Card... hay cosas que no tienen precio.

Igual que para un republicano el poder elegir a su Jefe de Estado no tiene precio y los falaces argumentos de que la República es más costosa que una Monarquía no son válidos para alguien que cree en el Estado Plural hablar de coste en esta medida tampoco tiene efecto.

Los símbolos son costosos, identificar un edificio oficial con una bandera supone un coste y nadie se lo plantea porque es un símbolo. El problema es que las lenguas cooficiales no están tan arraigadas como quisiéramos. No es la primera vez que a mi como gallega me plantean mi idioma como poco menos que un capricho... Señores, las lenguas oficiales, son lenguas con literatura, con gramática, con historia, y en alguna ocasion, con más solera que el propio español. Además de ser un orgullo.

Sólo por este motivo, por lo orgullosos que deberíamos estar de tener un Estado rico y plural no nos deberíamos ni plantear que en la Cámara Territorial se hable en lenguas territoriales (por cierto, sólo en mociones en Pleno). Pero no sólo eso, es que tiene un sentido práctico.

Cierto que el artículo 3 de la CE reconoce el derecho y el deber de hablar español, y podemos cerrar los ojos y creer que es así, o perseguir a quien no sabe español y meterlos en la cárcel como supuestos antipatriotas pero digo yo que igual esa no es la manera. En la Cataluña, el Euskadi y la Galicia profunda quedan personas mayores que no tuvieron oportunidad de ir a la escuela, que con 6 años tuvieron que ponerse a trabajar para que ellos y su familia pudieran comer. Esa gente no habla español lo entiende de oídas pero no es su idioma materno, sin embargo son españoles de pleno derecho.

Esos ciudadanos tienen derecho a sentirse identificados con su Cámara territorial, a escuchar a sus representantes hablar en su lengua materna porque ellos también forman parte de España. En ese reconocimiento también va la necesidad de utilizar las lenguas en el Senado.

Quizá sea una sensibilidad que sólo tengamos quienes por nacimiento o adopción somos bilingues. cierto que es mucho más práctico y más fácil que todos hablemos el mismo idioma y digo yo... pues en el Parlamento Europeo que sólo se hable inglés que lo entendemos casi todos... pero ahí hay un doble rasero y nos encanta que nuestros representantes hablen en español. Incluso nos hacen gracia sus "pinganillos" parece que les hacen importantes. Esos dobles raseros.

Hoy los españoles deberíamos estar orgullosos, porque tarde mal y a rastro, el Senado se ha puesto a la altura en temas lingüisticos de lo que su territorialidad le requiere y sin embargo, pretenden que entremos en el debate de si esos 12.000 euros son accesorios o no. A todos estos yo les digo que conmigo no cuenten porque no voy a entrar en ese debate, les doy la razón en que quizá no sea el mejor momento económicamente hablando pero también les digo que ya llevábamos demasiados años de retraso.

lunes, 17 de enero de 2011

Quién es Laia Sanz?

Atención pregunta!! ¿Quién es Marc Coma?¿Y Carlos Sainz? seguro que estas dos las respondéis perfectamente pero ahora viene la difícil...¿Quién es Laia Sanz? Laia Sanz es la ganadora femenina del Rally Dakar 2011. ¿Lo sabíais? Yo me enteré ayer...

Durante las etapas que dura el Dakar la redacción de deportes de los informativos nos iban informado día a día de cómo avanzaban las clasificaciones. De cómo le iba a Marc Coma, si empezó regular y acabó cogiendo ventaja..., y cómo le iba a Carlos Sainz si empezó muy bien y una duna se metió en su camino. Con suerte veíamos como alguno se quedaba espectacularmente encallado en una duna o sufría una de esas caídas de traca. Pero del "Rally femenino" ni palabra.

Así que ayer, cuando nos contaron el último resumen que Marc Coma se había proclamado triple campeón y que Carlos Sainz no había podido pasar del tercer puesto apareció una chica llamada Laia Sanz que había ganado el Rally femenino, y Oh sorpresa!! Existe una versión femenina del Rally y la había ganado una española.

Este es el machismo que irradia la sección de deportes de los informativos, un machismo congénito al que ya nos tienen acostumbrados hace que los deportes femeninos no existan. Sólo le dedican un breve segundo al final cuando han conseguido un hito histórico. Basta que Fernando Torres grabe un anuncio del Corte Inglés para que tenga su minuto de gloria y sin embargo una chica tiene que ganar un campeonato del mundo para que el resto de mortales podamos al menos conocer su nombre.

Así que a los directores de los informativos les diría que la cuota de mujeres en la sección de deportes no se copa exclusivamente por poner una presentadora mujer. Creo que el deporte femenino se ha ganado a pulso su presencia en los espacios deportivos y que ya va siendo hora de darle al Cesar lo que es del Cesar.

Hoy va por ti, Leia.

viernes, 14 de enero de 2011

Estambul en 3 días. Día tres.

Es el tercer día y hemos conseguido lo que parecía imposible, ver todo Estambul en dos días.

El último día es para disfrutar Estambul, para pasear por zonas no turísticas, la del acueducto no es una mala opción, para aprovechar para comprar pasteles, bollos, delicias turcas... para beber zumo de granada (que hay por todas partes). Para regatear como locos en el Gran Bazaar, comprar te en el Bazar de las Especias..

Encontrate con parejas de Valencianos que vinieron hace 15 años y acabaron comprándose un apartamento para venir casi los fines de semana porque se enamoraron de esta ciudad.

Probad de todo, bebed té, el de manzana está riquísimo (incluso si no sois muy aficionados al te normal)... el día se pasa volando y conforme avanza te va dando más y más pena... os confieso que aquella noche cuando estábamos en el hotel esperando a que nos vinieran a buscar paso por la cabeza un fugaz pensamiento... ¿Y si me quedo aquí aunque sea de guía turística?

Volverémos, porque a Estambul se vuelve, porque no se olvida y porque siempre queda una espinita clavada. Quienes han estado, seguro que me entienden y quienes no que vayan y estoy segura que me entenderán.


Estambul en 3 dias. Dia dos.

Buenos días! Habéis amanecido, son las 7 de la mañana y nos espera un buen desayuno y un día completo por dos zonas muy diferentes. La parte europea moderna y el barrio pesquero.

Estambul es una ciudad muy bien comunicada por transporte público, hay tranvía, metro, funicular, autobuses... todo muy moderno y aun precio muy asequible. (desde una lira a un jetón) Los jetones son unas fichas que se compran al lado de las estaciones y cuestan 1,75 liras.

Para llegar a la torre galata teneis que cruzar el puente desde la parte antigua a la parte moderna y podeis aprovechar y subir en el funicular (2.5 liras) pero os ahorrais un buen paseo. Allí os encontrais la torre Galata, un paisaje totalmente diferente, y el palacio y la mezquita de Dolmabahçe. Si podeis ir dando un paseo por Istikal Calesi.. os digo que vale la pena, pero os llevará una horita y pico.

Lo del palacio de Dolmabahçe es algo que teneis que tener en cuenta, la entrada cuesta 15 liras pero hay dos cosas. No hay visitas libres son todas guiadas y en inglés. Duran alrededor de una hora y se entra por grupos con lo cual os tocará hacer cola y esperar. Así que mejor no vayais con prisa o acabaréis como nosotros, estresados. Y os garantizo que es muy bonito y vale la pena pero hay que ir concienciado.

Cuando salgais de allí, podeis cogerl el T1 que es una linea de tranvía estrella y os llevará a la zona de Eminonu donde podréis comer un bocadillo de caballa a la plancha con lechuga que sabe a gloria. Cuesta 4 liras no negociables (porque mira que intenté que me lo dejasen un poco más barato... pero nada.) tiene mucho éxito entre el público turco. (que son unos señores que se pasan el día dándole al diente y bebiendo té).

Os digo lo del puerto de Eminonu porque de ahí es de donde salen los cruceros por el Bósforo (algo imprescindible) salen al medio día (sobre las 14:30) pero es mejor andar por allí pronto para coger un buen sitio. Se pueden conseguir por 10 liras (5 euros) y duran cerca de una hora y media. Las vistas son increibles y tomar un te viendo el perfil del Estambul clásico... es algo inolvidable.



La tarde la podeis aprovechar para dar una vueltecilla por el gran Bazaar y por la noche una excursión al Barrio Pesquero.

El Barrio Pesquero está en la parte sur de la parte antigua europea, tiene dos partes, la turística y la pesquera de verdad que es la que linda con el mar y donde está expuesto todo el pescado. Es un espectaculo digno de ser visto!! Además, hay un montón de restaurantes con señores que intentarán pescaros para que cenéis en su restaurante. Negociad! Es una buena idea intentar conseguir un menú, podeis conseguir gambas, ensalada, bebida y un pescado a la brasa por persona con postre por 25 liras (12 euros).

Visitar mezquitas, iglesias y museos es maravilloso pero las experiencias del crucero y de terminar cenando un pescadito en el barrio pesquero son cosas que no se olvidan.

jueves, 13 de enero de 2011

Estambul en 3 días. día Uno.

No sé si alguna vez os he contado que poco me faltó para estudiar arquitectura... probablemente me hubiera ido mucho peor pero reconozco que eso del compás, la escuadra y el cartabón me gusta y mucho. En concreto hay dos elementos que casi fueron suficientes para decidir mi carrera profesional, los arcos y las bóvedas. Quizá si hubiera ido a Estambul con 17 años hoy no sabría lo que es el iura novit curia.

Estambul es la ciudad de las mil y unas noches, es... preciosa. Es una ciudad que llega un momento en que te faltan palabras para definirla, todo es bonito. Todo es elaborado, todo tiene minaretes, arcos y bóvedas. Cada mezquita es más bonita y tiene más encanto que la anterior. Todo está lleno de color, de brillo... de misticismo, de magia.

Es una ciudad curiosa que como bien definió Espronceda allá por el 1840 en la Canción del Pirata:

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;

y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;

—«Navega velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.


Y así es, Asia y Europa separados un maravilloso Bósforo y la Europa moderna y la vieja Europa unidos por dos puentes y vigilados por una torre Galata.

Es una ciudad inmensa pero manejable y es perfectamente posible visitarla en tres días eso sí, hay que darle caña. Hay que ir dispuesto a pagar entradas porque, excepto las mezquitas, en todo lo demas se paga bastante pero... ¿Cómo te vas a ir de Estambul sin visitar Santa Sofía?

Nosotros empezamos por el palacio de Topkapi, visitamos el Harén que aunque tenga entrada extra, vale la pena y paseamos por los jardines. Tiene la entrada al lado de Santa Sofía con lo cual el siguiente destino obligado es ese. Yo que vosotros no la visitaría después de la Mezquita Azul. Es muy bonita, una iglesia ortodoxa vestida de mezquita y convertida en un museo. Entrar cuesta 20 liras (10 euros). No os olvidéis de subir a la planta de arriba, tiene las mejores vistas de toda la iglesia.

Y al salir, pues la Mezquita Azul que si es esplendorosa por fuera la visión por dentro es espectacular. Además las mezquitas tienen un algo, no sé si es el silencio o qué es, pero incitan a quedarte sentado en esa moqueta leyendo un buen libro.

Cruzando la calle tienes el hipódromo y lo más sorprendente de todo Estambul "La Cisterna" eso sí que no podeís iros sin verla.















Probablemente ya sea hora de comer.. y nada más típico que un buen kebab. Son diferentes a los de aquí, podríamos decir que son "de verdad". Un pincho donde se clavan pechugas de pollo y un hombre con un sable lo corta y te lo mete en un troco de pan de barra. Cerca del Gran Bazaar los encuentras por 2 liras (un euro) y es una buena opción para no invertir ni mucho tiempo ni mucho dinero en comer.


Y tras un paseo por el Gran Bazaar podeis acabar en la Universidad y las dos preciosas mezquitas que la abrazan al norte y al sur. cuando os deis cuenta habréis llegado al mar y al mercado de las Especias, con un olor y un colorido que lo hace también una de las cosas más interesantes que ver en Estambul.

Y tras todo eso, cansados volveis al hotel. De noche y con unas vistas maravillosas...

La Capadocia.

Como ya os he ido contando, la primera semana de enero estuve en Turquía, concretamente en la Capadocia y en Estambul y, volviendo a los orígenes primigenios de este blog... Dedicaré varias entradas a las aventuras y desventuras por esas tierras, un poco para meteros el gusanillo en el cuerpo y que vayais porque vale la pena y otro poco.. por si ya habéis decidido ir y las experiencias os sirven de algo.

Estuvimos tres días en la Capadocia, tiempo más que suficiente de hecho con dos bien aprovechados llegaría. Es una región muy bonita y muy peculiar. Son unas formaciones extrañas y únicas en el mundo. dicen que tienen un paisaje muy similar al de la luna, y es cierto, en ocasiones da la sensación de que detrás de esas dunas aparecerán unos hombrecillos verdes (lo cierto es que lo único que salen es turistas y más turistas pero la sensación la da).

Os dirán que hace mucho frio y... calor, no hace pero es algo muy llevadero y creo que ver esos paisajes nevados les hace ganar muchos puntos.

Se visitan iglesias rupestres, que son una cosa curiosísima, capillitas esculpidas dentro de la piedra, ciudades subterráneas, posadas de la ruta de la seda, fortalezas, senderos por el río "Melendri" y, por supuesto, el valle de las hadas.

Por lo visto, algo precioso es ver el paisaje al amanecer desde un globo aerostático, la agencia nos lo ofrecía por 150 euros por persona, para una hora y poco que dura resulta bastante dinero pero dicen que es una experiencia inolvidable.

Vale la pena ir, es precioso, sobre todo si te gusta subir y bajar montañas, la naturaleza y los paisajes pintorescos. Eso sí, anochece muy pronto en invierno, a las 17.00 ya ha oscurecido practicamente del todo, con lo cual si vais aseguraros de que vuestro hotel esté en una zona habitada o desde las 18.30 que os suelten allí hasta el día siguiente contaréis bastante los minutos.