jueves, 19 de agosto de 2010

El cuajo madrileño de Juan Soler

Hace casi dos años, el 13 de enero de 2009 le dediqué un post a La amiga Montse Nebrera., su gran perla había sido calificar de "chiste" al acento andaluz.

Y es que al PP se ve que le gusta este tema, debe creerse que insultar a los andaluces le da votos en algún territorio o entre algún colectivo, porque primero fue Ana Mato tildándolos de "analfabetos", después (que sepamos) la Nebrera malversando su gracia natural y vendiéndolo como un "chiste" y finalmente un nuevo amigo Juan soler, nada menos que el Portavoz Adjunto en la Asamblea de Madrid que.. quizá buscando un discurso original para hablar de las primarias decidió arremeter contra el acento de la Ministra de Sanidad Trinidad Jimenez.

Así están las cosas. El PP está dolido, muy dolido... acostumbrado a nutrirse de guerras internas del Partido Socialista se han encontrado con el revulsivo de la democracia interna, con la ilusión de dos fantásticos candidatos y con un PSM, para ellos paradójicamente, más unido que nunca. Y ya no saben por donde salir.

Así que este genio, que "humildemente" dice tener "opinión en vanguardia" ha decidido recurrir a la más rastrera de las estrategias políticas las pseudodescalificaciones. Así que Trini es una
una "chupimoderna" del PP, una pija de izquierdas. Y eso espanta votos por la izquierda y no consigue otra cosa que carcajadas por la derecha


Y lo peor de todo
"Si gana Trini las primarias (creo que ni soñando lo hará) es una candidata floja para Madrid. Su acento le hace más apta para Dos Hermanas o Velez-Málaga, suena extraña y sólo aparece por aquí para aspirar a un puesto. No da, se limita a desear. Le faltan fondo y cuajo madrileño"


Ahora va a resultar que nos va a salir en nacionalismo madrileño y nos harán pruebas de ADN y comprobarán si tenemos RH "ejque" positivo.

El problema es que se iban a quedar un poco solos, Madrid es maravilloso, es potencia.. es lo que es, porque es plural. Así que señores del PP tengan cuidado con el nacionalismo acentístico, no vaya a ser que alguno de ustedes en vez de un maullido le salga un deje territorial y le tengan que mandar deportado a su lugar de origen.

Y luego nos venderán que somos unos antipatriotas y que queremos romper España a esto se le llama "predicar con el ejemplo".

domingo, 8 de agosto de 2010

La versión rosa de Bienvenido Mr. Marshall

Decía Machado aquello del Español bosteza. ¿Es hambre? ¿sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío? El vacío es más bien en la cabeza.

Y eso es lo que llevo pensando toda esta semana con la gran visita de la señora Obama. Veo atónita como los telediarios se han convertido en la extensión de programas como Gente o Corazón Corazón, veo como sin querer le estoy dando al botón de la programación porque no me puedo creer que en el telediario de la 1 me estén saturando diariamente con qué han comido, por donde han paseado, de que color iban vestidas y si se probaron unos pendientes o se compraron un vestido para cada una….

No me puedo creer cómo hemos podido avanzar tan poco, porque de repente me veo inmersa en una versión rosa del Bienvenido Mister Marshall. Porque esta mujer se ha venido a España a descansar y cada día descansa con cientos de curiosos alrededor y doscientas cámaras que pretenden acercar la crónica rosa a quienes no tienen la suerte de andar por la costa del sol.

Por suerte en EEUU son ajenos a toda esta maraña de cotilleos… quizá porque están absolutamente absortos en criticarla por haber venido a gastar su dinero a España… bueno, no tanto por ser España sino fuera de su país. La verdad es que prefiero el debate económico que se ha montado allí al debate de si comerán carne poco o muy hecha que nos traemos entre manos.

En cualquier caso, al menos este escaparate nacional ha dado publicidad gratuita a toda la costa española… aunque también os digo que con la publicidad que se ha dado, yo jeque árabe que me apetece pasar desapercibido…. igual me lo pienso dos veces.

viernes, 6 de agosto de 2010

La vuelta de Egipto.

15 días en Egipto y toca volver a la realidad. La verdad es que ha sido un viaje maravilloso y Egipto es precioso.

Lo primero, el calor, eso de lo que todo el mundo nos advertíais. Ha sido muy soportable. Bien es cierto que hemos llegado a la friolera de 46 grados, pero esto de que sólo tengan un 20 por ciento de humedad hace que el calor no se parezca en nada a los calores conocidos de Madrid o Barcelona. Ahora, pues sí, en Sakkara que es pleno desierto a las 3 de la tarde, ahí sí que hacía calor, mucho calor. Aunque también es cierto que en casi todos los sitios había aire acondicionado, con lo cual por perverso que parezca, al final resulta que pasas hasta frío.

La moneda. las libras egipcias. Es curioso porque no es una moneda de tráfico internacional y además su cotización fluctua de unos días a otros, pasó de 7.3 Libras un euro a 7.5. Se pueden cambiar en muchos sitios y la verdad es que el cambio varía poco de unos sitios a otros.

La vestimenta. Aunque deben estar bastante curados de espanto porque los turistas van... en "modo turista" allí es muy recatada. Últimamente en el Senado hemos debatido el tema del burka así que allí he visto todos esos velos en su "hábitat natural". De todos los tipos modelos y colores.

Es muy curioso como las niñas que llevan pañuelo, te miran.. y lo hacen con una mirada especial y les sonríes y te devuelven una enorme sonrisa. Con una ilusión que no soy capaz de describir. Y la verdad es que la gente es encantadora, es humilde, es agradecida... aunque, como siempre, de todo hay.

El agua, con esto al final llegas a padecer psicosis. Nada con hielos, nada que haya sido lavado con agua del grifo (incluso los dientes hay que lavarlos con agua de botella). Que las botellas estén totalmente precintadas, que en los restaurantes te abran la botella delante de ti... y aunque es imposible irse de Egipto sin haber sufrido algún que otro retortijón, si tomas precauciones ninguno de ellos es mortal.

La comida, la comida son sustancialmente Kebabs y cosas muy pero que muy especiadas. Es curioso porque en la calle las cosas no pican demasiado, pero en los restaurantes tanto de los hoteles como en los barcos ahí todo picaba muchísimo.

El Nilo es precioso. Los templos son una pasada, Abu Simbel es algo increible pero realmente, lo más bonito de todo, para mí fue navegar por esas orillas con fondo de montañas de desierto y siluetas de palmeras.

Volvemos cargados de experiencias, hemos nadado en el Nilo, montado en camello (yo casi competido porque me tocó un camello de carreras y un hombre con pocas ganas de trabajar que en cuanto levanto al bicho me dio la correa, lo soltó y ahí me veis en un curso acelerado de como controlar a un bicho que no responde a los estimulos básicos del caballo que vemos en las películas) hemos cogido cocodrilos, visto cobras domesticadas... incluso puestos a vivir experiencias típicas han intentado comprarme por camellos.



Lo único que no recomiendo es El Cairo. Eso sí que es una locura de ciudad, un desorden un destartalamiento, un lugar con 23 millones de habitantes. Con coches de los años 70 que contaminan todo y más y que hacen rallies por caminos sin asfaltar. Una ciudad sucia, con carreteras de cinco carriles sin pintar y donde la gente hace adelantamientos simultaneos por la izquierda y por la derecha inventándose un nuevo carril...

En fin, que si vais al Cairo, no veais más de lo estrictísimamente turístico. Eso hará que os vayais de allí con una idea maravillosa de una ciudad con unas vistas excepcionales, con miles de minaretes cada cual más bonito y donde conviven en perfecta armonía musulmanes y coptos. Pero eso, no os mováis porque cuatro metros más allá encontrareis uno de esos caminos "canicouvas" de casas destrozadas que habitan gentes que tienen un movil que desplega una antenita y ven la televisión... así es.

Y por supuesto, si vais a Egitpo 1. preparad bien el inglés, porque os va a venir muy bien y 2. id con ganas de pelear, es una lucha constante. El regateo es una institución y una necesidad. Se regatea todo, el taxi, las compras... hasta las botellas de agua!!

E id con tiempo, un crucero de 7 días se agradece. Ves todos los monumentos pero te sobra tiempo para ver las ciudades, pasear por los mercados, oler las montañas de especias y, en definitiva, conocer el Egipto de hoy y no sólo el de hace 3000 años.

En cualquier caso, id, vale mucho la pena.